Moción de censura, ¿a quién?…

Los socialistas de Rubalcaba no están en disposición de protagonizar una iniciativa de este tipo porque el retroceso del cañón podría ser letal para su líder

El debate se ha instalado, en principio de manera tímida, en el seno del PSOE, hasta el punto de que hay quien argumenta que si no es ahora no va resultar posible encontrar otra oportunidad más clara para plantearle en el Parlamento una moción de censura a Mariano Rajoy. La verdad es que no me extrañaría demasiado que detrás de quienes defienden esta posibilidad se encuentren algunos enemigos políticos de Rubalcaba que adivinan el final de su liderazgo tras una iniciativa de este tipo. El mecanismo es legal, legítimo y se encuentra perfectamente regulado, pero constituye un arma de doble filo y ejemplos hay en los dos sentidos.

Incluso con la convicción de no tener posibilidad alguna de triunfo, el PSOE planteó una moción de censura a Adolfo Suárez dos años antes de llegar al poder. Aquellas sesiones, de una altura parlamentaria hoy impensable, eran difundidas por la noche, en diferido, por TVE y concitaron la atención de todo el país. Aquello no sirvió para remover al entonces presidente de UCD, pero cumplió a la perfección el objetivo de evidenciar ante la opinión pública la existencia de un candidato alternativo y supuso, en consecuencia, la entronización de Felipe González al que todo el mundo vio y percibió, a partir de entonces, como creíble y solvente candidato a La Moncloa.

En sentido contrario la lamentable moción de censura presentada por el volátil Antonio Hernández Mancha contra González, sólo sirvió para destapar su ausencia de ideas, de proyecto y de liderazgo, costándole su puesto como jefe de la oposición y provocando la vuelta temporal a la dirección del PP de Manuel Fraga.

Son dos ejemplos bien claros de las consecuencias de un mecanismo que hay que medir muy bien antes de decidirse a utilizarlo. Para presentar una moción de este tipo hacen falta los votos, pero también un liderazgo sólido y un programa atractivo. Cabe preguntarse, en consecuencia, si en la actualidad el PSOE dispone de alguna de las dos cosas. Ante la respuesta evidente, lo sensato es abandonar ideas peligrosas y dedicarse a otra cosa. Los socialistas de Rubalcaba no están en disposición de protagonizar una iniciativa de este tipo porque el retroceso del cañón podría ser letal para su líder si pasa de censor a censurado. Debe de resultarles duro reconocer su limitación cuando es cierto que dispondrían de una oportunidad irrepetible para asumir un papel de alternativa ante los ciudadanos, por más que no sumarán los votos suficientes. Pero el horno de Ferraz no está para bollos de mociones de censura y si para arreglar la casa y buscar candidatos  con  posibilidades reales de  plantear batalla en las urnas.

Lo tremendo para el PSOE es que primero tendrían que plantearse quién asumiría el papel de alternativa y después pensar que la censura se les podría volver claramente en contra.

Un drama, el suyo.

Borja Chato – Zoomnews  

Anuncios

3 comentarios en “Moción de censura, ¿a quién?…

  1. Reblogueó esto en Oikonomiky comentado:
    IU y PSOE han avanzado posiciones para demandar un cambio de la política española, pero ante la imposibilidad de poder ofrecer una alternativa creíble a la sociedad, tan solo puede ser interpretada como un acto de pataleta para poder acercar posturas con una sociedad que diverge, más que nunca, del hacer político

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s