¿Armas de ficción con objetivos reales?…

Mucha de la tecnología que empleamos cada día tiene un origen militar, y es que, para bien o para mal, la verdadera innovación y desarrollo tectológico se da en el campo de batalla. Tecnologías como los satélites, el sistema GPS, el rádar, Internet, etc. ya se empleaban por los ejércitos décadas antes de llegar a nuestras vidas.

De ese afán por defenderse del enemigo y conquistar territorios, los ejércitos de distintos países han creado armas de todo tipo: algunas de lo más extrañas y descabelladas, y otras que, afortunadamente, se han quedado solo sobre papel.

Perros anti-tanques

Qué son: Perros adiestrados por el ejército soviético para hacer explotar los tanques enemigos.

En qué consisten: Adiestraban a los perros para buscar comida bajo los tanques. Luego, los tenían días sin comer y cuando comenzaba la batalla, les colocaban bombas en la espalda, con palancas que harían detonar las bombas cuando entrasen en contacto con los bajos del tanque. El tanque quedaba hecho añicos, y los perros explotaban, literalmente. Se dice que derribaron más de 300 tanques alemanes durante la Segunda Guerra Mundial.

Pero los alemanes consiguieron repeler a los perros con lanzallamas, tras lo cual muchos perros corrían desbocados por el campo de batalla. Ello hizo que se dejara de emplear esta atroz táctica.

Bomba de murciélagos explosivos

Qué es: Otro prototipo cuanto menos extraño, atroz y surrealista, desarrollado por los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.

En qué consiste: La bomba consistía en un receptáculo con varios compartimentos donde se almacenaban hasta 40 murciélagos de cola de ratón, unos bichillos de unos 9 cm de largo a los que previamente se les habían colocado dispositivos explosivos incendiarios. Al soltar las bombas llenas de murciélagos explosivos, éstas se abrían a mitad de camino liberando a los roedores alados sobre ciudades enemigas para que se colgasen en las infraestructuras. A cierta hora, todos los murciélagos explotarían en cientos de llamaradas, prendiendo la ciudad en diversos puntos bastante inaccesibles. Estaba pensada para atacar las ciudades japonesas, con edificios principalmente de madera y papel.

Bomba gay

Qué es: Se trata de un proyecto de arma química no letal que un laboratorio de investigación de las Fuerza Aérea de los Estados Unidos especuló producir. Afortunadamente, nunca se llegó a desarrollar.

En qué consiste: Esta bomba, en teoría, produciría comportamientos homosexuales al ser lanzada sobre tropas enemigas, ya que contendría un potente afrodisíaco de efecto invertido (que habría que desarrollar, pues no existía tal cosa), pero que en ningún caso sería letal.

Cañones de lavado de cerebro 

Qué es: Un emisor de microondas que perturba las frecuencia de pensamiento humano, ideado por la URSS. Los soviéticos investigaron durante décadas el campo del control mental.  La llamada “ciencia psicotrónica” gozaba de cierto respeto.

En qué consiste: Una de sus teorías mas aceptadas estaba en que se podía interferir con el campo electromagnético del cerebro mediante la emisión de microondas. Sin embargo, fracasó por los ataques de los políticos de la oposición del régimen soviético y la presión de la opinión pública.

El proyecto SURA

Qué es: Una máquina soviética para controlar el clima y causar huracanes en suelo de la OTAN.

En qué consiste: En la práctica, esta arma se empleaba para dificultar la comunicación por radio. Servía para enviar miles de partículas ionizadas para empujar la ionosfera hacia arriba. La estratosfera se ampliaría para llenar ese espacio y afectaría a la atmósfera, creando sequías o microclimas artificiales. El fin de la Guerra fría trajo la paralización del proyecto, aunque los estadounidenses no tardaron en copiar esa tecnología y desarrollar el HAARP (High Frequency Active Auroral Research Program), su equivalente pero 50 veces menos potente.

Generador de tsunamis

Qué es: El proyecto Seal, desarrollado en secreto por investigadores neozelandeses, en colaboración con Estados Unidos, tenía el objetivo crear un arma generadora de olas gigantes.

En qué consistía: Durante la Segunda Guerra Mundial, un oficial de la Fuerza Aérea neozelandesa había observado que, cuando se destruían formaciones de coral con cargas submarinas, en ocasiones las explosiones podían generar olas de magnitud considerable, así que se le ocurrió que el fenómeno podría tener utilidad como arma ofensiva, empleando cargas explosivas sumergidas. Durante el desarrollo del proyecto, se hicieron unas 3.700 pruebas. Se empleó principalmente TNT, aunque  también se usó nitro-almidón o gelignita, con cargas que iban desde apenas 30 gramos hasta casi 300 kilos. Sin embargo el proyecto jamás llegó a completarse, ya que el final de la guerra se veía cercano y el gobierno neozelandés no vio preciso seguir invirtiendo en el arma.

Fuentes: Futuretech, Web Urbanist, Nonsei SGM.

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