Aumento de suicidios por la crisis ¿responsabilidad penal? … ¿de quién?

Leo en la prensa que el Supremo ha considerado accidente de trabajo el suicidio de un empleado que fue expedientado tras una huelga. Se quitó la vida tras sufrir un proceso de estrés y un cuadro de ansiedad relacionado con su trabajo, o lo que es lo mismo, “quedó acreditada la relación de causalidad entre el quehacer laboral y el suicidio del trabajador”.

Más allá de las ¿ventajas? (difíciles de ver en un caso tan dramático) en las pensiones de viudedad y orfandad que la calificación como accidente laboral pueda tener para su viuda e hijos, lo cierto es que en este caso “hay un culpable”, me explico, da cierta tranquilidad poder “ponerle cara” al responsable/culpable de tan triste final.

Pero no siempre es así.

Desde hace cinco años “nos desayunamos” noticias difíciles de tragar. ¿No creen ustedes que todo afecta? Crisis, prima de riesgo, desahucios, paro, impagos, deudas, piense por un momento en la cantidad de veces que escucha usted estas palabras a lo largo del día.

Numerosos estudios científicos nos hablan de las consecuencias de la crisis socioeconómica sobre la salud mental de los españoles. En los últimos años hay un preocupante aumento de los casos de depresión, ataques de pánico, taquicardias, desórdenes alimentarios, alteraciones del sueño y del sistema inmunológico y endocrino, uso/abuso de ansiolíticos, dependencia del alcohol, etc., pero no solo de los que se han quedado sin trabajo sino también de los que están “trabajando” porque el miedo a perder el empleo puede ser peor que perderlo, de manera que uno de cada cuatro trabajadores sufre desgaste laboral y estrés.

Y aquí no pasa nada ¿verdad? ¿Podemos ponerle cara al culpable? Pues depende:

  • en ocasiones será uno mismo, ya saben aquello de que “no sobrevive el más fuerte sino el que mejor se adapta”;
  • otras veces la culpa será … ¡pues del sistema! (bonita palabra ¿verdad?), por permitir el uso/abuso de información que machaconamente y cada día y a cada hora le recuerdan a uno “lo mal que está todo”, pero, claro, el “sistema” tampoco “tiene cara”.

Para que vean la grandeza del problema, les cuento algunos datos:

  • Cada día hay 9 suicidios, de los cuales 3 están relacionados con la crisis económica.
  • Según el INE, en España el pasado año hubo un suicidio por cada 100 defunciones, pasando a ser la primera causa de muerte por encima de los accidentes de tráfico.
  • Según la OMS, entre los 10 países con mayores índices de suicidios, 6 son miembros de la Unión Europea.

De la lectura del artículo 143.1 del Código Penal [“El que induzca al suicidio de otro será castigado con la pena de prisión de cuatro a ocho años”] se deduce que el núcleo del elemento típico está en hacer surgir en otra persona la decisión de llevar a cabo un determinado comportamiento (en este caso el suicidio) creando una voluntad que hasta ese momento no existía.

Si la crisis y la estupenda publicidad que se hace de ella en los medios de comunicación “induce” al suicidio a tantas y tantas personas, … alguien tendrá que responder ¿o no? Pero … ¿quién? ¿a quién pedir responsabilidad “penal”?

¿A quién piden responsabilidad penal tantos y tantos empresarios que, obligados a cerrar sus negocios [desde 2008 han cerrado un total de 177.336 empresas según el informe económico de ESADE] porque no soportan que las endeudadas Administraciones no les paguen en plazo por sus servicios, se “quitan de en medio”?

Ya hemos visto que al sistema no … y al Estado … ¡tampoco!, y si no, léase el artículo 31 bis del Código Penal que exime al Estado de poderle aplicar cualquier disposición relativa a la responsabilidad penal de las personas jurídicas:

Las disposiciones relativas a la responsabilidad penal de las personas jurídicas no serán aplicables al Estado, a las Administraciones Públicas territoriales e institucionales, a los Organismos Reguladores, las Agencias y Entidades Públicas Empresariales, a las organizaciones internacionales de derecho público, ni a aquellas otras que ejerzan potestades públicas de soberanía, administrativas o cuando se trate de Sociedades mercantiles Estatales que ejecuten políticas públicas o presten servicios de interés económico general”.

Ya hay expertos que alertan de las secuelas psicológicas de la crisis, porque el recorte en la protección sociosanitaria implica menos cuidados en la salud y un aumento en la tasa de pobreza desencadenando un incremento de los suicidios.

La que fuera Comisaria Europea de Sanidad, Androulla Vassiliou, ya alertó en su momento de la existencia de una relación directa entre la economía y la salud de las personas, señalando que una de las consecuencias de la crisis económica había sido el incremento en un 25% en el número de suicidios y de un 15% de nuevos casos psiquiátricos.

Y yo termino mi post de hoy con la misma duda con la que lo empezaba: ¿Cree usted que hay responsabilidad penal? … ¿De quién?

Gloria Sánchez Castrillo

(Responsable de Producto del Área Penal de Thomson Reuters Lex Nova)

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